Asociación de Psicoanálisis de Misiones
XII Jornadas Anuales
La angustia contemporánea
-el psicoanálisis ante las tecnologías del yo-


                                                                                            Reseña: Claudia Espínola


Los días 17 y 18 de marzo, en la ciudad de Puerto Iguazú, tuvieron lugar las XII Jornadas anuales de la Asociación de Psicoanálisis de Misiones, que con el auspicio de La Red A.A.P.P. –Asociaciones Analíticas y Publicaciones Periódicas- y la Revista Analytica del Sur -Psicoanálisis y Crítica (www.analyticadelsur.com.ar), contaron con la presencia de practicantes de diferentes ciudades: Iguazú, Oberá, Posadas, La Plata, Mar del Plata, Buenos Aires, Asunción.
La apertura estuvo a cargo de Vanesa Ruppel (Biblioteca Freudiana Iguazú) y Claudia Fernández (Presidente de la Asociación de Psicoanálisis de Misiones), quien historizó a la Biblioteca Freudiana Iguazú en su fundación y antecedentes que la propician, como a la Asociación de Psicoanálisis de Misiones (A.P.M.), impulsadas por Christian Gómez y el asesoramiento de Enrique Acuña.



En la 1ra mesa de trabajos, Fernando Kluge (Asociación de Psicoanálisis de Misiones -Oberá), Jonathan Zamphirópolos (Asociación Psicoanalítica Paraguaya Arandú), y Claudia Espínola (Asociación de Psicoanálisis de Misiones-Posadas), con los comentarios Julia Pernía (Asociación de Psicoanálisis de Misiones -Posadas), plantearon: la dificultad inherente a la prevención; los imposibles freudianos -educar, gobernar, psicoanalizar-; que sobre lo no reconocido se tejen las metáforas de lo indecible; plantearon las biopolíticas y repercusiones locales, como así también la producción de subjetividades y localizaciones subjetivas.


En la Mesa nº 2, Rodrigo Cibils (Asociación de Psicoanálisis de Misiones -Posadas), Mara Vacchetta (Asociación Psicoanalítica Paraguaya Arandú), e Inés García Urcola (Instituto PRAGMA-La Plata), con los comentarios de Verónica Ortíz (Analytica del Sur, Buenos Aires), problematizaron la relación psicoanálisis-ciencia"; con una lectura de la época en torno a la idea de felicidad, en la que puede pensarse un versus: ortopedias del yo y Psicoanálisis. Quedó plasmado que el analista se dirige del sintoma al fantasma hasta captar lo real como imposible de decir; para producir una modificación en el sujeto.


En el cierre del primer día de trabajo, Christian Gómez (Director de Enseñanzas de la Asociación de Psicoanálisis de Misiones) señaló que estas jornadas implican renovar una apuesta de trabajo y presentó al Asesor de la Asociación de Psicoanálisis de Misiones y de la Red A.A.P.P, Enrique Acuña (Instituto PRAGMA-Buenos Aires) quien brindó una conferencia que llevó por título “Y/O; el sujeto no es el Yo”. En ella, Enrique Acuña ubicó el Yo como versión del amo Moderno y del actual casamiento entre ciencia y capitalismo. Apuntó a que cuando Lacan se refiere al psicoanálisis "verdadero y falso", éste es el que se interesa por el yo – la ego psychology- en tanto contraría los principios del descubrimiento freudiano.
Ubicó la angustia y su función en psicoanálisis: como señal en el yo del acercamiento de una emergencia pulsional. Señal y signo del deseo y lo real, es la irrupción de un elemento que no es palabra; y que es necesario atravesarla para acceder al sujeto. Se refirió a un triángulo entre la el Yo , el sujeto y la angustia; con el centro en el "parletre" -el ser hablante-. El Yo conoce la realidad a costas de la ignorancia del Otro, esa es su paranoia e infatuación. A su vez la angustia es “la mancha del cuadro” -el escotoma- que es vía regia para un nuevo saber que requiere de un acto; que Lacan en la "fundación de su Escuela, realiza con su deseo desde el desecho de la IPA (Asociación Psicoanalítica Internacional). Lacan no se identifica a la mancha sino que de ella hace otro cuadro.


Al día siguiente, la Jornada continuó en el Hospital SAMIC “Dra Marta T. Schwartz” de Iguazú, lugar donde se llevan adelante actualmente las actividades y reuniones de la Biblioteca Freudiana Iguazú. En la 3er mesa de trabajos, escuchamos los trabajos de Lorena Danieluk (Asociación de Psicoanálisis de Misiones -Posadas), Carolina Roa (Asociación Psicoanalítica Paraguaya Arandú), Leonardo Vera (Red AAPP Mar del Plata) y Julia Pernía (Asociación de Psicoanálisis de Misiones -Posadas), con los comentarios de Inés García Urcola (Instituto PRAGMA-La Plata). Aquí el intercambio apuntó a señalar la angustia como concerniente a la existencia de todo hombre (Kierkegaard) y la función que adquiere en el psicoanálisis, como clave-llave: experiencia de una hiancia que separa al significante de su objeto; y que en este punto, lo que interesa a Lacan es el mecanismo de creación que implica la transformación subjetiva de quien crea. En esta mesa, un punto de importancia fue situar que hay operaciones políticas que marcan una transgresión de los ideales propios.

En la mesa N°4: Claudia Fernández (Asociación de Psicoanálisis de Misiones -Posadas), Julieta Ríos (Asociación de Psicoanálisis de Misiones -Iguazú) y Verónica Ortíz (Analytica del Sur, Buenos Aires), con los comentarios de Luis Cabral (Biblioteca Freudiana de Iguazú); abrieron la pregunta por la relación palabra-cuerpo, sujeto-Otro, y angustia, en diferentes ámbitos y contextos de la cultura, apelando a una lectura de la época en la que incidencia del ideal clasificatorio y la evaluación interpelan al psicoanalista a responder. El analista con su síntoma verifica en cada caso aquello que hay en La escuela de la educación imposible. Surge el deseo del analista como distancia entre el Ideal y el objeto causa.




Por último, bajo el título “Problemas, ideas, conclusiones” se pusieron en juego ciertos significantes despertados en estas Jornadas de trabajo: Hugo Espínola, se refirió a la Transferencia, y política del psicoanálisis apuntando a las posibilidades y desafíos para A.P.P. Arandú en las ituación social del Paraguay. Inés García Urcola resaltó la efectividad del significante "encuentro", que produce efectos de reconfiguraciones y reposicionamientos. Verónica Ortiz, apuntó a las respuestas en torno al paradigma problema-solución, en la ideología de la evaluación y planteó la importancia de interpretar la subjetividad de la época. Y Christian Gómez, se refirió a los modos de organización haciendo hincapié en la transferencia, y la pertenencia a la Red impulsada por Enrique Acuña, la cual sitúa las inscripciones transferenciales; apuntó asimismo a la importancia de las presencias -tanto físicas como en forma de escritos, publicaciones-.


Como corolario, Enrique Acuña presentó las 1º Jornadas Anuales de la Red A.A.P.P. “Inconsciente ◊ vidas pulsionales” a realizarse el sábado 2 de septiembre de 2017 en la Ciudad Autónoma de
Buenos Aires. Se trata para nosotros de hacer eficaz el inconsciente al considerar su sujeto en relación a un goce -las paradojas de un sufrimiento satisfactorio- es incluirlo en su vida en tanto pulsional. Esas vidas, en la época de "el Otro que no existe"; se pluralizan siguiendo estilos masivos, pero que en su extraña intimidad (extimidad) son las marcas de cada goce singular que un análisis podría captar.-


APM/ SEMINARIO ANUAL EN OBERÁ 2017




APM/ CURSO ANUAL 2017




APM/ SEMINARIO ANUAL 2017




APM / SEMINARIO ANUAL 2017




Más allá del Nombre del Padre
-El objeto a en la experiencia analítica-

Clase de Apertura a Cargo de Christian Gómez (Director de Enseñanzas de APM)

Reseña: Claudia Fernández



El pasado miércoles 22 de marzo se llevó a cabo la clase apertura del Seminario Anual: Más allá del Nombre del Padre- el objeto a en la experiencia analítica-. Clase a cargo del Director de enseñanzas de la Asociación de Psicoanálisis de Misiones, Christian Gómez quien inicia su ponencia señalando que ya en el título es posible leer el cambio de axiomática en la enseñanza de Lacan. Habría una intromisión del objeto, señalado por la angustia. La clase, por consiguiente, pretende señalar el telón de fondo a partir del cual es posible estudiar el cambio de perspectiva señalado por el objeto en la experiencia analítica.

El docente plantea dos tiempos en el desarrollo de la clase señalados por el título y otro por el subtítulo. Contextualiza la cita “El inconsciente estructurado como un lenguaje”, postulada por Jacques Lacan en el año 1953 en el llamado “retorno a Freud”. Se trata del Freud de La interpretación de los sueños en oposición al Freud del “Proyecto…” al cual retorna la IPA.
Dirá: “El inconsciente son los efectos de la palabra sobre un sujeto”. Porque él no sabe cuáles son sus efectos. Refiere a lo señalado por Enrique Acuña, en las XII Jornadas anuales de la APM en Iguazú el pasado 17 de marzo sobre la operación de desmontaje del yo que hace Freud.
Habrá un cambio de coordenadas de Lacan donde lo político incide sobre la clínica y sobre la episteme.
En cuanto a la idea del lenguaje, no está en relación a los trastornos del lenguaje, sino que el lenguaje al que se refiere Lacan es el lenguaje para el que se sirve del estructuralismo. En un primer momento recurre a R. Jacobson y a F. de Saussure a la vez que refiere al estructuralismo levi-straussiano, con quien discute Lacan. De la lingüística situará la idea de estructura en tanto combinación mínima de fonemas, y las articula como elemento común a los mitos pero a la vez diferentes. Lacan le da un carácter distintivo en tanto que el significante no está conectado a un significado, sino que más bien un significante se conecta a otro significante y para que haya un efecto de significación se necesita por lo menos dos elementos. Aquí Lacan refiere a la estructura binaria, donde se constituye el par S1-S2 el cual se funda en el campo del Otro (A), donde emergerá lo que Lacan llama el sujeto del inconsciente, el que es un significante, como efecto del lenguaje y se constituirá a partir de una oposición mínima: un sujeto es lo que representa un significante para otro significante en el campo del Otro.
En Lecturas de introducción al psicoanálisis, Oscar Masotta enseña que el deseo es reprimido, falta un saber y es de ese saber que falta, de lo cual el sujeto no quiere enterarse. No quiere enterarse de que falta un saber en el campo del Otro, no hay respuesta, no hay saber sobre lo sexual. El sujeto no quiere saber, reprime la representación de que en el campo del otro falta un saber lo cual irrumpe al modo de una sorpresa. No puedo saber sobre ese deseo que me habita. En este contexto Christian Gómez sitúa una ley que ordene el campo del Otro, esa ley tiene un agente: el padre, en tanto palabra, es el padre simbólico, es una palabra que organiza el campo del Otro, por lo tanto se pasa de una sorpresa a una cierta significación. Aquí habrá que orientarse en tanto las versiones del padre en Freud. Es así que esa palabra, ese significante que ordena es el Nombre del Padre, en el que Lacan dirá que ese significante sustituye metafóricamente el deseo de la madre siendo esta operación (metáfora paterna) la que da un significado al sujeto, articulándose al falo.
El falo es en el campo del Otro el significante de la falta. Quiere decir que, en este Lacan, la falta está representada: el significante de la ausencia, ese es el Falo. Para Freud la castración es el nombre de la falta: fálico-castrado, para pensar la diferencia de los sexos.
Entonces, el campo del Otro, tesoro de significantes, está organizado en función de la metáfora paterna siendo el falo el significante de una ausencia, de la falta. Sobre esto hay que ubicar el problema del objeto.
Christian Gómez comienza la segunda parte de su exposición nuevamente por la dimensión política: la excomunión del 63, la fundación de la escuela freudiana de París como plataformas para lo que llamará “su único invento”: el objeto a.
A partir del par líbido- pulsión y una revisión del objeto en Freud y de los estadíos de la llamada organización pre-genital de la libido, Lacan va a ubicar una diferencia en tanto ya no va a ser la significación fálica la que re signifique esas pérdidas anteriores: el pecho, las heces. Lacan dirá: la angustia es señal de un objeto que ha sido desprendido. De ese modo, estructura, organiza, se reinterpretan los estadíos pregenitales más allá vía la significación del Falo. En ese cuerpo, habrá una separación pero no habrá ningún agente simbólico que produzca esa separación. El pecho es una parte del yo que se desprende y al separarse se produce un vacío, vacío como causa de una satisfacción en tanto objeto perdido a partir de lo cual Lacan puede inventar la mirada y la voz agregando de este modo estos objetos a la lista freudiana de objetos de la pulsión.
Esta axiomática-señala el docente siguiendo a Jacques-Alain Miller- es a su vez un cuestionamiento del edipo freudiano y por ende de la metáfora paterna. Será este cuestionamiento, y la elaboración del objeto que le es correlativa, la que estudiaremos durante este ciclo 2017, comenzando por el problema de la falta de objeto en una lectura del seminario 4 de Jacques Lacan: La relación de objeto.
La próxima clase, a cargo de Lorena Danieluk, será el miércoles 5 de abril